Medicinas falsas, un negocio en auge: aumenta más de 600% su venta en México en la última década

En una década, el comercio ilegal de medicamentos falsos en México se disparó 626 por ciento, revelan datos oficiales de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris). El organismo documentó solo 19 denuncias entre 2014 y 2019, pero en el periodo 2020-2025 esa cifra se elevó a 138, reflejo de una creciente amenaza para la salud pública.

La Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma) advirtió que una de cada 10 medicinas en el país es falsa o presenta irregularidades. Este incremento, señaló su presidente Jesús Guillermo Funes Rodríguez, está directamente vinculado con el desabasto en el sistema de salud pública y con la proliferación del mercado informal y digital.

“Estamos enfrentando un doble problema: la falsificación de medicamentos y la piratería de etiquetas. En muchos casos, los envases originales se rellenan con sustancias sin control sanitario, lo que representa un riesgo mortal para los pacientes”, alertó Funes Rodríguez.

Los medicamentos más falsificados incluyen aspirinas, paracetamol, ibuprofeno, antihipertensivos, suplementos y hasta insulina. Además, han surgido imitaciones de medicamentos oncológicos como el Keytruda, cuyo valor comercial supera los 100 mil pesos.

En los tianguis y mercados sobre ruedas, donde este comercio ha proliferado, los precios bajos atraen a compradores que no pueden acceder a los medicamentos por la escasez en hospitales o por los altos costos en farmacias privadas. Un comerciante del tianguis de la San Felipe de Jesús, en la Ciudad de México, relató que “hay quien vende medicinas falsificadas a una tercera parte del precio original”, sin garantía alguna de autenticidad o eficacia.

El Departamento de Estado de Estados Unidos identificó a México, India y China como los principales países productores de medicinas falsas, muchas de las cuales son exportadas o vendidas a través de internet.

Por su parte, Juvenal Becerra Orozco, dirigente de la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm), advirtió que actualmente cuatro de cada 10 medicamentos que se consumen en el país son irregulares, lo que representa un aumento de casi 10 puntos porcentuales respecto al año anterior.

“El desabasto empuja a la población a comprar en el mercado negro. Es una crisis sanitaria y ética que requiere coordinación inmediata entre autoridades y sector privado”, sostuvo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 700 mil muertes anuales en América Latina están vinculadas al consumo de fármacos falsificados. En México, calcula que seis de cada 10 medicamentos vendidos en tianguis o redes sociales son robados, caducos o apócrifos, lo que pone en riesgo la salud de millones de personas.

Ante esta situación, Cofepris insiste en la verificación de etiquetas, sellos de seguridad y precios, además de fomentar una cultura de compra responsable.

“Un precio sospechosamente bajo no es un ahorro, es una advertencia. Puede costarle la vida a quien los consuma”, concluyó Funes Rodríguez.

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