Oaxaca.– El descarrilamiento del Tren del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ocurrido el pasado 28 de diciembre, fue consecuencia directa de una velocidad superior a la permitida, confirmó la Fiscalía General de la República (FGR) tras concluir los primeros dictámenes técnicos del caso.
La fiscal general, Ernestina Godoy Ramos, informó que el análisis de la caja registradora de eventos del tren reveló que el convoy circulaba fuera de los parámetros establecidos. De acuerdo con los datos oficiales, la velocidad máxima autorizada en la zona del siniestro era de 50 kilómetros por hora, sin embargo, el tren ingresó a la curva a 65 km/h y, en tramos rectos previos, alcanzó velocidades de hasta 111 km/h, cuando el límite era de 70.
Las investigaciones permitieron descartar fallas en el sistema de frenado y en la infraestructura ferroviaria. La fiscal detalló que, antes del accidente, el tren realizó paradas normales en estaciones previas, lo que confirma que los frenos funcionaban correctamente. No obstante, se detectó un incremento abrupto de velocidad atribuible a la conducción del maquinista.
Entre las diligencias practicadas se incluyeron inspecciones en la vía férrea, revisión de locomotoras y vagones, estudios topográficos, aseguramiento de indicios y análisis de la caja negra. La FGR precisó que no se encontraron daños previos en rieles, durmientes ni en otros componentes de la superestructura ferroviaria que explicaran el descarrilamiento.
Godoy Ramos explicó que, en el caso de trenes, el exceso de velocidad incrementa de forma significativa el riesgo de accidentes, debido a la combinación del peso del convoy, la fuerza centrífuga y el radio de las curvas, lo que puede provocar la salida de las vías y el vuelco de los vagones.
Como resultado de las investigaciones, la Fiscalía confirmó que se ejercerá acción penal por los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas contra quienes resulten responsables. Además, se informó de la detención del maquinista Felipe de Jesús “N”, realizada en el estado de Chiapas por elementos de la Policía Federal Ministerial.
El accidente ocurrió en el kilómetro Z230+290 de la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos, cerca de la estación Chivela, en la localidad de Nizanda, donde varios vagones cayeron a un barranco, provocando la muerte de 14 personas y lesiones a cerca de 100 pasajeros.
Mientras continúan las indagatorias para descartar otros factores, autoridades federales mantienen una mesa de atención a víctimas para avanzar en la integración de expedientes médicos y la reparación del daño. La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el servicio del tren de pasajeros se reanudará únicamente tras una revisión integral y certificación internacional que garantice condiciones óptimas de seguridad.















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