La Comisión de Recursos Hidráulicos de la Cámara de Diputados aprobó el dictamen de la Ley General de Aguas, una de las iniciativas prioritarias de la presidenta Claudia Sheinbaum, en una votación dividida que reflejó el clima de confrontación entre bancadas: 28 votos a favor, 10 en contra y dos abstenciones.
La discusión se prolongó por casi dos horas, marcada por críticas de la oposición, que acusó a Morena y sus aliados de acelerar un dictamen sin un proceso de consulta amplio. Aun así, la mayoría legislativa aprobó remitir el documento a la Mesa Directiva, presidida por Kenia López Rabadán, para definir junto con la Jucopo si el tema se discute en el Pleno de manera inmediata.
Morena, Verde y PT defendieron la iniciativa bajo el argumento de que México opera con una legislación obsoleta desde 1992 y que la nueva ley garantiza el derecho humano al agua, prioriza el consumo doméstico y recoge demandas de comunidades afectadas por la sobreexplotación y contaminación de cuerpos hídricos.
El diputado José Luis Montalvo (PT) acusó a la oposición de bloquear la propuesta sin ofrecer alternativas sólidas, y aseguró que la reforma busca corregir inequidades históricas en la distribución del recurso.
En contraste, legisladores del PAN y PRI sostuvieron que la propuesta concentra facultades en la Federación y genera incertidumbre entre productores y sectores industriales.
El panista Paulo Gonzalo Martínez advirtió que la legislación afecta directamente al campo al impedir la transmisión de derechos de agua, prohibir usos mixtos agrícolas y pecuarios y eliminar claridad sobre los volúmenes otorgados en concesiones.
El priista Humberto Ambriz Delgadillo acusó que los criterios para cancelar o modificar asignaciones son ambiguos y podrían derivar en decisiones discrecionales.
La votación anticipa un debate intenso en el Pleno, donde se definirá si la nueva Ley General de Aguas se convierte en una de las primeras grandes reformas estructurales del sexenio.















Leave a Reply