El Producto Interno Bruto (PIB) es el indicador que permite medir el tamaño y la evolución de la economía de un país, al reflejar el valor de todo lo que se produce en un periodo determinado. En 2025, este indicador mostró una leve mejora en México, aunque el ritmo de crecimiento continúa siendo bajo.
Según la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el PIB nacional creció 0.5% durante 2025, un avance modesto que, sin embargo, marcó el fin de una etapa de contracción económica. Este resultado se vio impulsado por una recuperación al cierre del año, luego de dos trimestres consecutivos con caídas.
Entre octubre y diciembre, la economía registró un crecimiento de 1.6%, lo que permitió mejorar el balance anual. En términos sencillos, la actividad económica dejó de estancarse y comenzó a mostrar señales de recuperación gradual hacia el final del año.
El desempeño positivo estuvo encabezado por las actividades primarias, principalmente agricultura y ganadería, que crecieron 3.7% en el año. Las actividades terciarias, relacionadas con los servicios como el comercio, el transporte y el turismo, avanzaron 1.2%, mientras que las actividades secundarias, vinculadas al sector industrial, cayeron 1.3%, lo que frenó un crecimiento más robusto.
Durante el cuarto trimestre, el sector agropecuario destacó con un incremento de 6%, seguido por los servicios con 2% y la industria con 0.3%, de acuerdo con cifras desestacionalizadas. Este comportamiento permitió que el cierre de 2025 fuera más favorable que el resto del año.
A pesar de esta mejora, el crecimiento económico fue considerablemente menor al observado en años anteriores. En 2024, la economía creció 1.5%; en 2023, 3.3%; en 2022, 3.9%; y en 2021, 6.1%. Esta tendencia refleja una desaceleración progresiva en la capacidad de expansión económica del país.
En el cuarto trimestre, el PIB registró un crecimiento de 1.6% anual, la tasa más alta del año, apoyada por el aumento de 5.3% en el sector agropecuario, 2% en la industria y 0.4% en los servicios, lo que sugiere una mejora más equilibrada al cierre del periodo.
El Inegi precisó que los datos son preliminares y que la cifra definitiva se dará a conocer el 23 de febrero. Aun así, el resultado superó las previsiones del Gobierno federal y del Banco de México, que anticipaban un crecimiento más limitado.
Para 2026, los analistas prevén un crecimiento cercano al 1.3%, lo que apunta a una continuación de la recuperación, aunque sin un impulso suficiente para alcanzar tasas más elevadas. En términos simples, la economía avanza, pero lo hace lentamente.
En resumen, el PIB confirma que México logró dejar atrás la contracción económica en 2025. No obstante, el crecimiento sigue siendo moderado y plantea el reto de generar condiciones que permitan una expansión más dinámica y sostenida en los próximos años.















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